jueves, 18 de noviembre de 2010

Me gustaría ponerle banda sonora a esto. Tan solo a este instante... y que resoplara por detras el ruido de las teclas, acuciante. Cansadas del traqueteo, de las prisas y la calma aparente. De todo eso que no dicen y quieren llegar a decir. A verte y decirtelo.
Aqui no hay mas que pantallas, unas opacas, otras pintadas como mascaras ironicas de un carnaval macabro... y ninguna trasparente, ningun cristal libre del vao del silencio.
Quise dejarlo, su sabor, sus fuerza de volar, pero se me olvido como se hacía eso de huir y tuve que quedarme otra vez sentada. Frente a el. Y ahora vuelvo a expulsar humo de mis pensamientos, vuelta a todo aquello: al sonido chirriante de las sirenas, al aviso de que tu cuerpo no sirve en esto de dejarse llevar por el viento... a todo aquello.
Siempre he pensado en como seria... quizas el sonido de un piano, suave, lento, por veces angustiante, otras, quizas, anhelante. Como si cada nota echara de menos no volver a poder ser tocada de nuevo.
"Esta noche he soñado contigo, es curioso.. despues de tanto tiempo"

Levantarse, verte, no sentir necesidad de nada mas que de poder dibujar jeroglificos en un folio en blanco. Para asi poder aguardar sin desesperar en las espirales de lo constante.
Pasar una tarde entera tirando piedras a un rio, sentarse en una plaza y ver a la gente pasar, los colores, sabores... Simplemente observar. Pero esta vez no querría hacerlo sola.
Esta vez querría... como siempre quieres y nunca pareces llegar a encontrar.
Y la final todo se resume en absurdas divagaciones que por no decir en alto, no vaya a ser que las paredes se espanten, es mejor callar en unas simples letras; que al margen de todo pronostico principal parecen ser la unica solución a no quedarse en la estacada.
Cansancio de tener siempre que estar demostrando a los demas lo que eres o dejas de ser, como si los arboles tuvieran que demostrarnos ser algo mas que arboles. Simples y concisos.


Como tus miradas...
y tus besos...